I’m an author, a voice and a storyteller using different mediums to tell stories.


Hazlo el lunes.

Lo voy a hacer el Lunes, dije hace unas semanas.

Lo voy a hacer el mes que viene, dije hace dos meses.

Lo voy a hacer en el verano, dije en invierno.

Lo voy a hacer el año que viene, dije los últimos diciembres.

El lunes, el mes que viene, el próximo verano, el año que viene. Todos llegan con previo aviso y aún así me agarran por sorpresa.

Se exactamente cuando van a llegar, se exactamente cuanto tiempo falta. Si quisiera podría calcular hasta el milisegundo cuánto tiempo falta para el próximo lunes.

Dije que iba a llamar a mi abuelo el próximo lunes y esta vez él me tomó por sorpresa. De repente no podía decir ni hola ni chao, pero el lunes llegó de todas formas.

El lunes llegó como recuerdo de que pasó el tiempo, como pasó el de mi abuelo. Pasó como pasan las oportunidades, proyectos, amistades e incluso la salud pasan y las extrañamos.

Vamos a eliminar esa parálisis.

No te prometo LA solución. Solo te doy un recordatorio, decirte algo que probablemente has escuchado miles de veces: haz la cosa.

Lo que digo en este video no es original y quizás ni si quiera te funciones, pero a lo mejor te llevará al video que sí te sirva. Quizás veas esto y digas “sí este video fue una cagada, yo puedo hacerlo mejor, si él puede, yo también”.

Lo que sea que te sirva, úsalo. Solo muévete fuera del cuarto y agarra esa cosa que te llevará a hacer la cosa.

Para de ver y escuchar este video, páusalo, que importa lo que tenga que decir, si ya te sientes inspirado ve, hazlo, siempre puedes terminar el video luego, pero no dejes ir la inspiración. Ve.

Llama a la persona, ponte los zapatos, cepíllate los dientes, haz una sola lagartija, escribe algunas palabras, dibuja.

Lo que sea, hazlo aunque solo tengas cinco minutos, cinco es más que nada.

Lunes, martes, verano, invierno, qué importa? Ejercita tu libre albedrío.

Haz lo que quieres hacer en la noche del jueves o la mañana del miércoles, cuando sea que puedas, pero no esperes más.

Cuando termines de hacerlo vas a tener que hacer algo más. Ahora necesitas un recordatorio físico en algún lugar incómodo, algún lugar que te cause un inconveniente, algún lugar que interrumpa tu ritmo diario para recordarte.

Quizás un papel en tu teclado, o una nota encima de tu teléfono antes de dormir.

Haz lo que sea necesario siempre y cuando te recuerde de seguir, de progresar la cosa una vez más y luego otra y luego otra hasta que estés satisfecho.

Te tomará menos tiempo acostumbrarte a hacerlo que olvidar lo que querías hacer desde un principio sin te hubieras rendido.

Si te rindes, la idea se quedará contigo junto a la parálisis que crecerá en otras áreas de tu vida hasta que te pierdas en tus rutinas. Cada cierto tiempo recordarás eso que querías hacer, pero nunca seguiste por todas las excusas que se te podían ocurrir en ese momento.

Asi que hazlo. Ayúdate y trabaja según tu ritmo. Elimina la mayor cantidad de obstáculos posible y sigue tu ritmo. Si trabajas mejor de noche, hazlo de noche, si trabajas mejor de mañana, acuéstate temprano y hazlo en la mañana.

Recuerda que tu teléfono, tablet o computadora, son todos herramientas que puedes usar para hacer lo que quieres.

Y voy a ser honesto contigo, incluso escribiendo o leyendo esto, sé que no es perfecto, pero al menos te lo advertí al principio, te dije que no prometo LA solución, sólo te comparto una idea que puede funcionarte y si no, que al menos consigas algo que te funcione mejor a través de este video.

Siempre que te funcione, hazlo.

Hazlo el lunes, el martes, miércoles, cualquier día de la semana.

No te arrepentirás de hacerlo.

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